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Transición ecológica del olivar en casi 3500 palabras

 

TRANSICIÓN AGROECOLÓGICA

Consiste en pasar de una agricultura convencional, en la cuál se emplean técnicas agrícolas contaminantes y poco respetuosas con el medio, a una agricultura ecológica en la cuál se utilizan técnicas agrícolas menos impactantes y que favorezcan la biodiversidad y la conservación de suelo y agua.

Esta transición de cultivos convencionales a cultivos ecológicos, es lenta –se establece un periodo estándar de 1 a 3 años-, ya que se requiere que el sistema natural se vaya adaptando a las nuevas técnicas agronómicas y vaya madurando progresivamente, fortaleciéndose con el paso del tiempo y recuperando los equilibrios naturales en los que los aportes de fitosanitarios dejan de ser imprescindibles.

olivar ecológico. fuente propia

olivar ecológico. fuente propia

ACTUACIONES PARA CONSEGUIR LA TRANSICIÓN A LA AGRICULTURA ECOLOGICA

o Manejo de la cubierta vegetal: manteniendo una adecuada cubierta vegetal del suelo se consigue amortiguar el impacto de las gotas de lluvia, disminuir la degradación del suelo y la erosión, aumentar los nutrientes en el suelo, etc.

o Manejo del suelo: el laboreo reducido, los aportes adecuados de materia orgánica y las rotaciones de cultivos favorecen el aumento de especies del suelo, el aumento de la fertilidad del mismo y la disminución de la erosión.

o Manejo del agua: la escasez de agua de riego puede contrarrestarse con un adecuado manejo del sistema agua-suelo, con el fin de que la rentabilidad y el aprovechamiento de los aportes de las aguas de lluvias y precipitaciones sea máxima, gracias a una buena conservación del suelo.

o Manejo ecológico de plagas y enfermedades: en agricultura ecológica, se pretende luchar contra plagas y enfermedades reduciendo el uso de productos químicos, disminuyendo así la cantidad de residuos y contaminantes, en el suelo, en el agua y en los alimentos producidos.

MANEJO DE LA CUBIERTA VEGETAL EN OLIVAR ECOLÓGICO

Dentro de las actuaciones en agricultura ecológica, puede ser de gran importancia el empleo de especies vegetales como cobertura del suelo. Esta técnica se basa en agregar una nueva especie o especies al cultivo existente, para de esta forma proteger al suelo de los efectos de la erosión y evitar el crecimiento de malas hierbas competidoras del cultivo.

Para que la cubierta vegetal sea efectiva y adecuada, la especie vegetal seleccionada debe cumplir las siguientes características:

o Debe ser una planta poco exigente en cuanto a agua y nutrientes, para que no compita con el cultivo principal.

o Deben competir con la vegetación espontánea,  para de esta forma evitar el crecimiento de malas hierbas.

o Deben crecer rápidamente para cubrir el suelo cuanto antes.

o Tienen que ser plantas de bajo coste.

o Deben aportar nutrientes al suelo.

o Cuando la planta muera o se siegue debe constituir un material persistente para que cubra el suelo todo el tiempo posible.

o Deben ser plantas que no rebroten tras la siega.

Hay que indicar que estas cubiertas vegetales pueden ser sembradas, o bien seleccionadas a partir de la vegetación espontánea. Las cubiertas sembradas y seleccionadas suelen ser de gramíneas (avena, centeno, cebada) muy útiles para luchar contra la erosión, o de leguminosas (vezas, tréboles, altramuces) las cuales tienen la ventaja de aportar nitrógeno al suelo aunque su rápida descomposición las hace menos efectivas en la lucha contra la pérdida de suelo. Además, en ocasiones, estas cubiertas vegetales pueden ser aprovechadas para la obtención de algún producto, como es el caso de plantas medicinales y aromáticas, las cuales además de los beneficios ecológicos pueden aportar otras ganancias económicas directas derivadas de su explotación.

En el olivar ecológico los cultivos de cobertura se deben sembrar entre las calles en otoño y eliminarlos en primavera con el objetivo de que protejan el suelo en invierno, cuando no haya competencia por el agua y eliminarlos cuando dicho recurso comienza a hacerse limitante. La eliminación de la cobertura vegetal en el olivar ecológico puede realizarse de varias formas:

- Introduciendo ganado ovino o equino que se alimente del cultivo de cobertura.

- Con un laboreo muy superficial.

- Realizando siega con desbrozadora o picadora.

olivar y pastoreo. fuente propia

olivar y pastoreo. fuente propia

Algunos ejemplos de cubiertas vegetales utilizadas en explotaciones de olivar ecológico andaluz son las siguientes:

CUBIERTA LOCALIDAD
Veza Cabra (Córdoba)
Veza Sierra de Segura (Jaén)
Veza-cebada Deifontes (Granada)
Guisante forrajero Castril (Granada)
Yero Provincia de Almería
Cebada Provincia de Córdoba

MANEJO DEL SUELO EN OLIVAR ECOLÓGICO

¿Qué es el suelo?

El suelo resulta de la descomposición de la roca madre, por factores climáticos y la acción de los seres vivos, a lo largo de miles de años. Está formado por los siguientes elementos:

o Parte viva: plantas, hongos, bacterias, fauna.
o Parte mineral: minerales, rocas.
o Atmósfera del suelo: gases existentes en los poros del suelo o el agua del suelo.

Es importante tener en cuenta que el suelo se ha formado tras un largo proceso de miles de años, durante los cuales se han ido constituyendo los agregados del suelo, la porosidad del mismo y los diferentes horizontes que lo constituyen. Por lo tanto, hay que considerar al suelo como un recurso no renovable, lo que implica que la erosión o pérdida de suelo es irreversible, ya que su estructura se ha constituido durante un largo periodo de tiempo y el hombre no puede reponerla ni a corto ni a largo plazo.

Fertilidad del suelo

De forma general podemos decir que existen dos tipos de fertilidad del suelo, la física y la química. La fertilidad física está relacionada con la estructura y textura del suelo, es decir, con la forma de los agregados, con la cantidad de arena, arcilla y limo que presenta, con la cantidad y tamaño de los poros del suelo, etc. Por su parte, la fertilidad química se refiere a la cantidad y tipo de nutrientes que presenta el suelo.

En cuanto a la fertilización, es el proceso por el cual el hombre trata de mejorar la fertilidad del suelo. Habitualmente, se le ha dado mayor importancia a la fertilidad química, aportándose de esta forma grandes cantidades de nutrientes mediante el abonado, en muchas ocasiones sin tener en cuenta las necesidades reales del cultivo. En cuanto a la fertilidad física, relacionada con la estructura y textura del suelo, la forma de mejorar ésta sería a través de aportes de materia orgánica que mejoran la estructura del suelo o de enmiendas arenosas o arcillosas con el fin de modificar la textura, además de las técnicas conservacionistas encargadas de evitar la pérdida de estructura por erosión.

Materia orgánica del suelo

Proviene de los restos de los seres vivos (plantas y animales) y de las sustancias producidas por los seres vivos durante su vida y que son aportadas al suelo. Dentro de la materia orgánica podemos distinguir dos grupos:

o Materia orgánica fresca: constituida por restos de plantas y animales frescos o parcialmente descompuestos.

o Humus: materia orgánica transformada y combinada con partículas de arcilla del suelo, gracias a la acción de algunos microorganismos que transforman la materia orgánica fresca en un complicado proceso denominado humidificación.

La materia orgánica y fundamentalmente el humus (se descompone más lentamente y es más duradero) le aportan una serie de propiedades muy importantes y beneficiosas a los suelos, entre las que se encuentran:

-Temperatura: reducen las oscilaciones térmicas (frío-calor), manteniendo una temperatura más constante en el suelo.

- Estructura del suelo: Reduce la erosión, evita el encostramiento superficial, mejora la porosidad del suelo y de esta forma se favorece la aireación de las raíces, mejorando la fertilidad física del suelo.

- Dinámica del agua: Facilita el drenaje del agua, reduce las pérdidas por evaporación al proteger del calor, mantiene la humedad del suelo.

- pH: la materia orgánica tiene poder tampón, es decir, mantiene el pH del suelo.
- Aumenta la cantidad de nutrientes del suelo, mejorando la fertilidad química.
- En definitiva, se favorece el desarrollo del cultivo (hay más agua, más nutrientes, más aireación, etc)

Técnicas ecológicas de manejo de suelo

Dentro de las técnicas agronómicas encaminadas a alcanzar un olivar ecológico, son de vital importancia aquellas que se encargan del manejo del suelo, debido a la importancia que tiene éste, tanto para nuestro cultivo como para la calidad ambiental del entorno. Entre las más importantes tenemos las siguientes:

- Laboreo según las curvas de nivel. A la hora de labrar un terreno con pendiente, hay que evitar hacer las pasadas de arado siguiendo la línea de máxima pendiente, y en su lugar se deben seguir las curvas de nivel.

- Laboreo mínimo: remover y aflojar la tierra sólo donde se va a sembrar.

- Mulch: cubrir el suelo con rastrojos, cortezas de pino, etc.

- Rotación de cultivos, policultivos, cultivos de cobertura. Se favorece el aporte de materia orgánica, y la protección del suelo frente a los agentes meteorológicos al no estar el suelo desnudo.

- Terrazas y bancales. Se nivela el suelo para evitar la escorrentía superficial del agua y la erosión.

- Manejo del riego: evitar usar técnicas de riesgo que por sí mismas lleven a cabo erosión del suelo.

- Mantener un buen aporte de materia orgánica de forma natural (heces de ganado, restos vegetales en un policultivo,…) o artificial (estiércol, compost, restos de poda).

- Reducción del uso de productos químicos, con el objetivo de disminuir la cantidad de residuos y contaminantes.

Adición de materia orgánica en el olivar ecológico

Como ya hemos indicado el aporte de materia orgánica es fundamental para una correcta fertilización y conservación del suelo. Las fuentes de materia orgánica que se pueden utilizar dentro del olivar pueden ser:

-        Humus de lombriz.

-        Restos de poda.

-        Compost (como el de alpeorujo).

-        Rocas naturales fosfatadas y potásicas, que permiten satisfacer las necesidades del olivo, sobre todo en potasio.

De todos estos ejemplos, el uso de Humus de lombriz y el alpeorujo compostado son las mejor opciónes desde el punto de vista ambiental ya que se reciclan los nutrientes y se aporta materia orgánica al suelo.

Asimismo se ha demostrado el efecto de biocontrol que el compost de alpeorujo ejerce sobre hongos fitopatógenos como fusarium y rhizoctonia, por lo que sería un beneficio adicional de dicho aporte orgánico.

Por último, decir que el compostaje de alperujo puede suponer una buena alternativa para las almazaras, ya que estarían convirtiendo un residuo del proceso de obtención del aceite de oliva en abono listo para ser utilizado en el olivar.

MANEJO DEL AGUA EN OLIVAR ECOLÓGICO

La escasez de agua es uno de los mayores problemas que deben afrontar los agricultores del siglo XXI. La importancia de este recurso y de su correcta gestión es ya conocida por la mayoría de los agricultores, los cuales vienen adaptando sus regadíos a sistemas más eficientes en el aprovechamiento del agua, como los sistemas de riego localizado o riego por goteo. Sin embargo, hay otra forma de conservar el agua, de la cual no son tan conscientes los agricultores, y que consiste en la conservación del suelo. Es muy importante tener claro el siguiente principio:

 

Conservar el suelo es conservar el agua, si se erosiona el suelo, no tendremos agua, si se contamina el suelo, se contamina el agua.

Teniendo en cuenta este principio, podemos decir que estamos perdiendo agua cuando:

o Se elimina la cubierta vegetal y se deja el suelo desnudo.
o Se disminuye la cantidad de materia orgánica del suelo.
o Se disminuye la porosidad y resistencia del suelo.
o Se aumenta la salinidad del suelo/agua por un abonado mineral en exceso.
o Se contamina el suelo/agua por exceso de plaguicidas y otros productos químicos.

En el olivar ecológico se favorece, como ya hemos visto anteriormente, la conservación del suelo, por lo que de esta forma se está facilitando igualmente la conservación del agua. Así, medidas para conservar satisfactoriamente el suelo/agua son:

1. Controlar las malas hierbas de forma adecuada, sin roturar en exceso el suelo.

2. Realizar no laboreo, laboreo en fajas, laboreo reducido o laboreo bajo cubierta de rastrojos, técnicas de cultivo que conservan el sistema suelo/agua, protegiéndolo de los agentes meteorológicos y de la erosión.

3. Aumento de la materia orgánica del suelo: conservamos la humedad del suelo, se favorece la infiltración del agua a través de la porosidad del suelo, etc.

4. Mantener la cubierta del suelo, evitando la erosión:

- Mulching.

- Rastrojos.

-  Asociaciones con hierbas adecuadas.

-  Prados o pastos naturales.

5. Establecimiento de cultivos en terrazas y cultivos a nivel, en los cuales se reduce la pendiente favoreciendo la conservación del suelo y la infiltración del agua en el terreno.

6. Control exhaustivo del suministro de agua y de los sistemas de riego, reduciendo pérdidas en los mismos y controlando el consumo a través de las comunidades de riego.

MANEJO ECOLÓGICO DE PLAGAS Y ENFERMEDADES EN EL OLIVAR

Situación actual de la lucha contra plagas y enfermedades

Los sistemas de explotación del olivar actuales se caracterizan por un predominio de los métodos químicos de lucha contra las plagas (plaguicidas), siendo utilizados en muchas ocasiones por personas sin formación específica que han abusado, durante años, de las dosis de fitosanitarios hasta llegar a provocar graves problemas ambientales. Esto unido a la práctica del monocultivo, como es el caso del olivar, ha llegado a debilitar el agrosistema, ha favorecido que algunas plagas se hagan endógenas y ha propiciado el fortalecimiento y la aparición de resistencias en las plagas, ya que debido al empleo de las mismas materias activas todos los años, han llegado a hacerse inmunes a determinados plaguicidas. Así, la situación actual en olivares convencionales es la siguiente:

o Tenemos un agrosistema debilitado, donde los depredadores naturales de las plagas casi han desaparecido debido al abuso de plaguicidas.

o Tenemos unas plagas fortalecidas por el empleo, año tras año, de las mismas materias activas.

o Tenemos unas plantas que debido al exceso de abonado químico se han debilitado y se han hecho menos resistentes a los ataques de parásitos. Esto sucede a consecuencia del exceso de abono nitrogenado, que hace que la planta crezca muy verde y tierna, pero muy débil frente a los ataques de plagas.

o Muchas plagas se han hecho endógenas de regiones donde el monocultivo del olivar prevalece.

En el olivar ecológico se pretende dar un giro absoluto a esta situación, recuperando la fortaleza natural del agrosistema, disminuyendo progresivamente el uso de plaguicidas químicos y favoreciendo la recuperación de los equilibrios naturales entre plagas y predadores naturales de las mismas.

Esta recuperación es real y se puede mostrar con datos, tal y como indica un estudio realizado en olivares ecológicos de Granada en el cual se obtienen la siguiente proporción entre insectos beneficiosos e insectos fitófagos (plagas):

% en el olivar Tipo de insecto Comentario
33 % Parasitoides Estos dos tipos son los enemigos naturales de las plagas y controlan a estas de forma natural
21 % Depredadores
20 % Neutrales Estos son insectos de gran importancia, ya que no afectan al olivar pero contribuyen a mantener la biodiversidad y el equilibrio natural
8% Polinizadores
3% Descomponedores
15 % Fitófagos Plagas

Como se puede observar, el porcentaje de insectos fitófagos (plagas) es tan solo del 15%, siendo muy inferior al 54 % que constituyen los enemigos naturales de las plagas, por lo que el equilibrio natural en estos olivares ecológicos es evidente, y así el empleo de fitosanitarios deja de ser imprescindible.

6.2 Medidas y actuaciones para el control ecológico de las plagas.

1. Rotaciones de cultivos y policultivos. Cambiando de cultivos o introduciendo otros nuevos se trata de evitar que las plagas se hagan endógenas de una zona.

2. Aporte de materia orgánica, con el objetivo de fortalecer a la planta y que esta sea más resistente a las plagas.

3. Usar en todo momento semillas y plantones certificados, con pasaporte fitosanitario que indique que están limpios de patógenos.

4. Uso correcto del riego, evitando en todo momento los encharcamientos del suelo, ya que estos provocan la aparición de hongos patógenos.

5. La presencia de vegetación natural en el cultivo o de distintos cultivos favorece el desarrollo de “enemigos naturales” de las plagas.

6. Control de las poblaciones de parásitos mediante el empleo de trampas de feromonas o trampas cromotrópicas.

7. Uso de métodos biológicos de lucha contra las plagas, utilizando para ello preparados comerciales a base de enemigos naturales de las plagas (por ejemplo el bacillus thuringiensis para luchar contra plagas de lepidópteros), o bien fomentar la conservación de la fauna auxiliar autóctona (predadores naturales de las plagas como son la crisopa, la mariquita de los siete puntos o la mantis religiosa).

Evitar el uso de productos químicos para acabar con las plagas.

Así, varios ejemplos para realizar un control efectivo en olivicultura ecológica son los siguientes:

PLAGA MEDIDAS DE CONTROL
Mosca del olivo (Bactrocera oleae) Uso masivo de trampas.
Prays (Prays oleae) Tratamientos con Bacillus thurigiensis.
Cochinilla (Saessetia oleae) Aclareos. Tratamientos con aceite mineral.
Repilo (Spiloceae oleagina) Aclareos. Tratamientos con cobre.
Negrilla (Capnodium elaeophilum) Aclareos. Tratamientos con azufre.

En los olivares ecológicos no suele haber problemas con plagas salvo con la mosca del olivo, la cuál se debe controlar mediante trampeo. Existen trampas muy efectivas y de bajo coste reciclando para ello botellas transparentes de refresco a las cuales se les hace unos pequeños agujeros, por los que penetran la mosca. Se rellenan de una disolución de fosfato diamónico y se colocan en una proporción de una botella cada dos olivos.

NECESIDAD DE UN CAMBIO

Si tenemos en cuenta todo lo expuesto hasta ahora está claro que se debe potenciar un cambio en la forma de gestionar las explotaciones de olivar, dirigiéndolas hacia una agricultura más sostenible y respetuosa con el medio ambiente, en la que se reducirán los riesgos ambientales.

Una de las alternativas de cambio es la agricultura ecológica, en la cuál los métodos de cultivo deben respetar el medio ambiente, y más concretamente el suelo, el agua y la biodiversidad de los agrosistemas. Pero además la agricultura ecológica va destinada a obtener unos productos de calidad, unos productos naturales, sin restos de plaguicidas químicos y que satisfagan al máximo la demanda que tienen los consumidores de productos fiables y sanos.

¿Es la olivicultura ecológica más cara que la convencional?

Cuando nos hagamos esta pregunta no sólo se deben tener en cuenta los balances puramente económicos, en los que sin duda la agricultura ecológica cada vez aparece como una actividad de gran rentabilidad, sino que debemos advertir las externalidades, es decir, los efectos positivos de este tipo de agricultura sobre la salud pública, sobre el medio ambiente o sobre la calidad de vida de los consumidores. De esta forma veremos a la agricultura ecológica como una de las mejores alternativas de gestión de las explotaciones agropecuarias.

Pero además analizando el balance puramente económico, la olivicultura ecológica, muestra los siguientes datos:

  • Los costes de producción son similares a los de la olivicultura convencional, siempre y cuando se sigan estrategias de reciclado de materia orgánica (poda, alpeorujo…), uso de ganado y manejo de cubiertas vegetales.
  • Los precios de venta del aceite de oliva ecológico son superiores, si bien es cierto que la diferencia tiende a ser menor.
  • En el olivar ecológico existe subvenciones,

PROCESO DE TRANSICIÓN A LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

Barreras para iniciar el proceso

Cuando un agricultor decide apostar por la agricultura ecológica como forma de explotación de sus tierras, se va a encontrar con una serie de dificultades entre las que se encuentran las siguientes:

  • Carencia de información sobre este modo alternativo de producción. El agricultor suele desconocer en qué consiste la agricultura ecológica. Este problema puede solucionarse mediante cursos y formación.
  • Problemas técnicos concretos muy graves, al encontrarse el agrosistema natural muy degradado.
  • Dificultades derivadas del manejo de un mayor número de cultivos, tanto a nivel de producción como de almacenamiento, procesado y venta.
  • El agricultor suele llevar a cabo el proceso “en soledad”, sin agricultores vecinos con los que compartir experiencias.
  • Dificultades derivadas de la comercialización bajo etiqueta de producto ecológico.
  • Problemas de liquidez económica durante la transición en la que es necesario realizar ciertas inversiones.

 Proceso de transición agroecológica

Una vez que el agricultor se ha decidido por cambiar su forma de explotación, para realizar con éxito la transición a la agricultura ecológica debería seguir los siguientes pasos:

  1. Captación de información sobre agricultura ecológica en general y sobre el proceso de conversión en particular.
  2. Análisis de la situación inicial de la finca:

Se debe hacer un inventario con los recursos de que dispone la finca. Por ejemplo, ese inventario podría tener los siguientes puntos:

- Tipo de suelo

- Disponibilidad de agua

- Plagas

- Maquinaria

-Mano de obra

3. Definición de objetivos:

Decidir a lo que se quiere llegar en la finca, es decir, si se deben mejorar las características del suelo, diseñar una posible rotación de cultivos, ver la posibilidad de introducir carga ganadera, si es posible la inclusión de vegetación silvestre,…

  1. Valoración de los servicios externos que se deben incorporar a la finca.

Para ello siempre debemos tener en cuenta lo que puede ofrecer el entorno natural (tipo de vegetación espontánea, semillas o materia orgánica natural)

  1. Elaborar un Plan de comercialización y un Plan financiero, con el objetivo de conocer la situación del mercado y la rentabilidad que tendrá mi explotación.
  2. Evaluación final del proceso de transición

Comerás lombrices…el nuevo maná.

 

Siglo XXI, el crecimiento demográfico es a razón de 320 personas por minuto. Este crecimiento nos llevó en octubre de 2011 a superar los 7000 millones de personas… y claro, unas por necesidad y otras por costumbre, suelen comer.

La pregunta histórica es como vamos a sostener tanta gente en el planeta?

Todo esto genera problemas, a los cuales debemos buscarle alternativas de solución reales, a bajo costo, incrementando la producción de alimentos proteicos en unidades mínimas de producción, reciclando desechos y basuras originadas por esas mas de 7000 millones de personas actuales para sostener a los millones venideros.

Población mundial a través del tiempo (fuente: wikipedia.org)
Año Total África Asia Europa América Oceanía Crecimiento (%) Crecimiento
anual medio (%)
10000 a. C. 100 – 1 000 000
8000 a. C. 8 000 000
1000 a. C. 50 000 000
500 a. C. 100 000 000
1 d.C. 200 000 000
1000 310 000 000
1750 791 000 000 106 000 000 502 000 000 163 000 000 18 000 000 2 000 000
1800 978 000 000 107 000 000 635 000 000 203 000 000 31 000 000 2 000 000 23,64% 0,43%
1850 1 262 000 000 111 000 000 809 000 000 276 000 000 64 000 000 2 000 000 29,04% 0,51%
1900 1 650 000 000 133 000 000 947 000 000 408 000 000 156 000 000 6 000 000 30,74% 0,54%
1950 2 518 630 000 221 214 000 1 398 488 000 547 403 000 338 713 000 12 812 000 52,64% 0,85%
1955 2 755 823 000 246 746 000 1 542 000 000 575 184 000 377 681 000 14 265 000 9,42% 1,82%
1960 2 982 142 000 277 398 000 1 674 000 000 601 401 000 413 455 000 15 888 000 8,21% 1,59%
1965 3 334 874 000 313 744 000 1 899 424 000 634 026 000 470 022 000 17 657 000 11,83% 2,26%
1970 3 692 492 000 357 283 000 2 143 118 000 655 855 000 516 793 000 19 443 000 10,72% 2,06%
1975 4 068 109 000 408 160 000 2 397 512 000 675 542 000 565 331 000 21 564 000 10,17% 1,96%
1980 4 434 682 000 469 618 000 2 632 335 000 692 431 000 617 469 000 22 828 000 9,01% 1,74%
1985 4 830 978 000 541 814 000 2 887 552 000 706 009 000 670 925 000 24 678 000 8,94% 1,73%
1990 5 263 593 000 622 443 000 3 167 807 000 721 582 000 725 074 000 26 687 000 8,96% 1,73%
1995 5 674 328 000 707 462 000 3 430 000 000 727 405 000 780 537 000 28 924 000 7,80% 1,51%
2000 6 070 581 000 795 671 000 3 679 737 000 727 986 000 836 144 000 31 043 000 6,98%* 1,36%
2005 6 453 628 000 887 964 000 3 917 508 000 724 722 000 890 437 000 32 998 000 6,31% 1,23%
2008 6 709 132 764 972 752 377 4 053 868 076 731 682 934 916 454 284 34 375 093 3,93% 1,29%
2010 6 854 196 000 2,16% 1,08%
2011 7 000 000 000 3,08% 2,54%

Tras los apocalípticos datos de la tabla anterior podemos afirmar que  la humanidad se encuentra con una disyuntiva. La producción intensiva de la ganadería pasó a una alimentación con alto contenido proteico de las aves, cerdos, vacas y conejos con productos que son necesarios para la alimentación humana, es decir, se hicieron competidores de la base alimenticia del hombre. Lo más barato sigue siendo el uso de la proteína del pescado, pero los costos de producción de peces son altísimos.

Para producir más cantidad de proteínas vegetal, debemos usar más intensamente la tierra y para ello aplicar grandes cantidades de abonos químicos. Pero esto también tiene limite. Las tierras se acidifican, se erosionan por el uso constante de arados y máquinas; además las plantas tienen un potencial genético de producción el cual no podemos alterar fácilmente, solo recurriendo a largos experimentos hibridales e interhibridales, lo que conlleva a muchos años de investigación.

Dentro de este contexto, la lombricultura aporta una interesante iniciativa destinada a regenerar y abonar las tierras en forma natural y económica. Es decir, restablecer en los cimientos mismos de la vida del hombre un proceso que desde tiempos inmemorables era tarea de la lombriz…. airear y abonar nuestra tierra.

Para muchas regiones del mundo, donde se producen gran cantidad de desechos orgánicos, como la pulpa de café, la factibilidad de hacer un programa de lombricultura es algo más que realidad. Tomando como ejemplo a la pulpa de café representa alrededor del 43 % del peso fresco, equivalente al 28 % en base seca, mientras que el pergamino representa el 12 % del grano seco. De estos datos se desprende que de la producción total de café en Venezuela en los últimos cinco años 1.400.000 sacos de café oro, se obtuvieron 750.457.500 kilogramos de pulpa en peso fresco o de 210.128.100 Kgs de pulpa en base seca, además de 840.000 Kgs de desechos de pergamino, lo que suma un total de 210.968.600 Kgs de materia orgánica, que no es utilizada sino aproximadamente en un 10 a 20 % para abonar los cafetales, lo que representa un desperdicio de 168.774.400 Kgs de pulpa; los cuales son arrojados a ríos y quebradas de las zonas cafetaleras, contaminando y algunas veces causando taponamientos que derivan en derrumbes y avalanchas, causando estragos y pérdidas económicas y de vidas humanas.

Si se transformasen estos desechos a través de la lombriz, obtendríamos la no despreciable cifra de 126.580.000 Kgs de lombricompuesto humus, con los cuales podemos abonar, utilizando un promedio de 3 Kgs por planta, un total de 42.267.000 plantas equivalentes a 9393 has en promedio cada año, que a un costo por abonamiento de 66.375 bolívares por ha con nutrientes químicos, permiten ahorrar un total de 623.460.370 bolívares. Para otras regiones del país se pueden tomar como base de cálculo el número de cabezas de ganado y de otros desechos orgánicos, los cuales nos dejan gran cantidad de desechos que pueden ser perfectamente aprovechables y nos permiten economizar gran cantidad de dinero en abonamiento de pastizales y cultivos en general. Todo esto es extrapolable a los diferentes países y sus cultivos.

Pero antes de reciclar tenemos que comer nosotros y nuestros animales. Por eso podemos afirmar que la lombriz de tierra puede convertirse en el nuevo “maná” , pero esta vez no caerá del cielo, si no que vendrá de la tierra.

La carne de lombriz contiene, de acuerdo con algunos estudios del 60% al 80% de proteína cruda que le ubica como uno de los alimentos de mayor calidad que se pueda encontrar en la naturaleza. Esta alternativa nos ofrece la oportunidad de producir carne de altísima calidad y a muy bajo costo; rentabilidad y productividad no alcanzada jamás por otra actividad que requiere la obtención de carne.

El valor proteico de la lombriz comparado con el de algunos animales y plantas se puede ver al examinar los datos obtenidos por los investigadores Popov I. S., Dmitrochenko A. P. Y Krilov V. M. (1975) y los colombianos Hurtado y Delgado (1986), quienes hicieron un análisis comparativo de contenido de proteína.

Lombriz (harina %) 66.8 – 85
Organismos de animales en promedio (%) 45.0
En 4.000 Kgs de leche x ha/ordeño/año (Kgs) 140.0
En la leche (%) 27.3
En 450 Kgs de carne-torete x ha (Kgs) 80.0
En un cerdo de 100 Kgs de peso (Kgs) 15.0
En 200 huevos de un ave x año (Kgs) 1.5
En promedio tallos, hojas y semillas (%) 1.8 – 49.2
Producción de leguminosas (40 Q x ha) (Kgs) 500.0
Levadura (%) 31 – 32

 

Si traducimos los datos a un análisis comparativo más detallado, al compararlos con la producción por hectárea en carne animal de ganado vacuno – 1 torete 450 Kgs en una hectárea, tendremos que:

450 Kgs de carne = 80 Kgs de proteína

factor de conversión = 80/450 = 0.177

 

En esa misma hectárea se producen 10.000 x 50.000 x m² = 500.000.000 x 0.8 grs = 400.000.000 grs / 1.000 grs = 400.000 Kgs de carne de lombriz. Esta cifra la multiplicamos x 0.177 = 70.800 Kgs de proteína cruda en una ha, equivalente a 14.160 Kgs en seco, es decir 177 veces más proteína que la de vacuno.

galleta de lombriz

galleta de lombriz.

La carne de lombriz puede ser utilizada en la alimentación animal en forma cruda y directa o en la elaboración de harina de carne de lombriz para ser mezclada con otros productos y producir concentrados de excelente calidad, actualmente existen algunos ejemplos que nos hablan de las alternativas que ofrece la lombriz roja para la alimentación humana, en especial para ofrecerla como fuente de proteínas a la población. En países centroamericanos ya están utilizando la harina de lombriz como ingrediente para repostería dando panes y bizcochos con alto valor proteico. Otros productos derivados que podemos obtener es el Té de Lombriz y el resultado estrella, la salchicha de lombriz del que ya hablaremos próximamente. Tu estómago está preparado…y tu cerebro?

 

 

 

Murakami y de qué hablamos cuando hablamos de un análisis edafológico….

Este post no pretende ser otra cosa que una mera introducción a los parámetros bioquímicos del suelo o de los compuestos que a él se añaden como, por ejemplo, humus de lombriz.

Las diferentes proporciones de macronutrientes (N, P, Ca, Mg…), micronutrientes (Fe, Co, B, Mn…) y la cantidad de carbono orgánico dan al suelo sus características químicas propias.

Nos gustaría enfocarlo desde tres parámetros básicos:

1. La materia orgánica.

La materia orgánica presente en un suelo proviene, principalmente, de la descomposición de los seres vivos que mueren sobre ella y la posterior actividad biológica de descomposición.

La descomposición de esta materia origina lo que conocemos como humus. El color oscuro de un suelo y su capacidad para “mancharnos las manos” nos dan una somera idea de si ese horizonte es o no rico en humus.

El humus es un compendio coloidal de proteínas, azucares, ácidos orgánicos, etc.. estos coloides en combinación con elementos inorgánicos forman los famosos complejos organometálicos, cuya aglutinación dan lugar a la textura y estructura de un suelo.

Estos coloides tienen carga negativa de ahí, que son capaces de absorber H+ y cationes metálicos (Ca2+, Mg2+, K+, Na+…) y cederlo de forma reversible al suelo cuando sean necesarios por un simple proceso de cambio catiónico. (dibujo)

Dibujo 1. Intercambio catiónico.

Dibujo 1. intercambio catiónico

Cuantos más colides más intercambio, cuanto más intercambio mayor fertilidad.

Estos coloides tienen bastante afinidad hacia los metales pesados. Forman con ellos estructuras parecidas a las anteriores pero la diferencia, es que polimerizan, es decir, forman cadenas que poco a poco se vuelven insolubles y precipitan, por lo que ya no están disponibles para las plantas y “salen” de la cadena trófica, si bien, su solubilidad aumenta en medios ácidos.

¿Está toda la materia orgánica disponible para la planta? ¿Toda la materia orgánica es humus? Desde un punto de vista termodinámico si aunque no desde un punto de vista cinético…. Me explico.  Mediante cambios químicos todo el carbono del suelo será asimilado por las plantas (un suelo sin aporte orgánico tarda 40 años en perder todo sus componentes orgánicos) el problema es el tiempo.

Aquí aparece , dentro de la materia orgánica, la fase húmica.

Precursora de los combustibles fósiles, es la parte del total de materia orgánica de un suelo disponible para las plantas. Se divide en dos partes, principalmente, atendiendo a su solubilidad ácido/básica:

- Ácidos húmicos, al igual que los fúlvicos, son complejas agrupaciones macromoleculares en las que las unidades fundamentales son compuestos aromáticos de carácter fenólico procedentes de la descomposición de la materia orgánica y compuestos nitrogenados, tanto cíclicos como alifáticos sintetizados por ciertos microorganismos presentes en suelo.

Toma ya!!! Pero ¿cómo actúan en la planta?  Directamente en la nutrición de la planta, liberan nutrientes fijados en el suelo, estabilizan el Ph, aumentan la permeabilidad del suelo, su porosidad y por lo tanto su aireación, poniendo a disposición de la raíces CO2, necesario para la correcta respiración de la planta.

Produce agregados con otras partículas inorgánicas, evitando el encharcamiento del suelo, aumenta la capacidad de retención de agua (por adherencia) y la capacidad de cambio del suelo, evita la retrogradación del fósforo y la potasa formando humatos y humofosfatos, mejorando el estado nutricional de la planta.

- Ácidos Fúlvicos: Fúlvico procede de la palabra “fulvus”, amarillo, en referencia al color que suelen mostrar. Los efectos de los ácidos fúlvicos son visibles principalmente en la parte subterránea de las plantas, ya que poseen un extraordinario poder estimulante en la raíz. Por esta razón son utilizados como enraizantes. Poseen la capacidad de formar quelatos con otros elementos nutritivos, aumentando su biodisponibilidad por la planta.

La fertilidad: Capacidad de producir en abundancia, esta es la definición del diccionario. Me gusta más decir que es la capacidad de dar a la planta lo que ella necesita para crecer sana y producir  frutos de calidad.  Esta propiedad de los suelos viene definida por la cantidad de nutrientes, su interrelación y disponibilidad.

Nitrógeno (N): formador de proteínas, follaje de color verde y desarrollo de las plantas.

Fósforo (P):  indispensable en la formación de semillas y por lo tanto en la maduración del fruto. Fuertes y abundantes raíces.

Potasio (K): Protector frente a enfermedades, formador de almidones y aceites. Tallos fuertes y vigorosos.

Calcio (Ca): Ayuda al intercambio catiónico, por lo tanto, ayuda a que la planta tome fácilmente los alimentos.

Magnesio (Mg): formador de la clorofila, sin ella, la planta no puede sintetizar azúcares.

Estos elementos están disponibles para la planta desde el humus!!! ¿qué pasa cuando se añaden estos elementos en enmiendas químicas?

Tardan en estar disponibles para la planta y, con el riego y las lluvia, se produce la lixiviación, de ahí que año tras año y cada vez más, el agricultor debe añadir más y más fertilizante. (Dibujo 2)

 

Dibujo 2. Lixiviación

Dibujo 2. Lixiviación

       

 

2. El Ph

El Ph es el menos logaritmo en base 10 de la concentración de protones. Toma ya!!! Es la medida de la acidez o alcalinidad de una disolución. El Ph de un suelo es muy importante porque dicta el marco del intercambio de los nutrientes y su disponibilidad. El Ph óptimo para la mayoría de las plantas oscila entre 5,5 y 7,5.

Existen varios fuentes de acidificación de los suelos:

-       La lluvia: debido a la presencia de CO2 en la atmosfera (equilibrio CO2+H2O: H2CO3) el Ph de esta es de 5,5 a 5,7.

-       El uso de fertilizantes: sobre todo los que poseen amonio, aparece un proceso que se denomina nitrificación que produce protones (H+)

-       Actividad de las raíces: como hemos visto el proceso de nutrición se basa en un intercambio catiónico que libera protones (H+)

El control del Ph se suele hacer mediante el uso de cal (CaO, MgO y Ca(OH)2) que aportan grupos hidroxilo (OH)- y elevan el Ph. Este tipo de prácticas destrozan la microbiología del suelo.

El ácido húmicos presentes en el humus son ácidos débiles polipróticos (ejemplo, ácido cítrico), es decir, tienen una disociación parcial por subequilibrios ácido/base, es decir, poseen una capacidad tampón del Ph, en otras palabras, mantienen el Ph constante en valores cercanos al su Ph de equilibrio o su constante de disociación prótica que varía entre Ph 5 y 11, detienen la acidificación natural de los suelos y lo estabilizan haciendo la vida viable.

3. Salinidad.

En cuanto a la salinidad, de todos es sabido que un suelo árido es un suelo con una elevada salinidad. La salinidad se mide mediante la conductividad eléctrica de los iones disueltos, se mide en siemens por metro (S/m). Principalmente existen dos factores que pueden afectar a la salinidad de un suelo:

-       Variaciones del Ph: a Ph básicos y Ph ácidos se pueden liberar iones aumentando la conductividad.

-       Adición de sales: bien con el uso de fertilizantes, disueltos en el agua, riego con agua salinas, etc…

Cuando en nuestro terreno de cultivo la salinidad aumenta, esto nos obliga a regar más y más llegando a extremos, al cabo de años, de tener que lavar el terreno con agua libre de iones.

¿Qué vemos en la analítica de nuestro humus de lombriz?

Esta es una muestra de nuestro humus analizada el pasado 7/11/2013 por Cimated (Lab nº 10/007):

Parámetro Resultado
Ph 8,2
Conductividad 1,5 mS/m
Humedad 42%
Materia Orgánica Total 37,8%
Nitrógeno Total 1,5%
Extracto húmico Total 20%
Ácidos húmicos 14%
Ácidos fúlvicos 6%
C/N 15
P2O5 (Total) 1%
CaO 1,68%
MgO 0,54%
K2O 1,1%
Na 0,08%
Cenizas 62,2%
Carga Total Bacteriana 3*10^12 Col/gr

 

Todos los parámetros aquí presentados son referentes al extracto seco, excepto la humedad, como es lógico. Es decir, de un kilo de nuestro humus el 42% es agua y el resto extracto seco. De ese 58% de extracto seco, un 37,8% es materia orgánica total, es decir, 220 gr aprox. un 22% del total. Es un clásico entender otra cosa, que el 37,8% de la muestra es materia orgánica!!!

Ph: 8,2, un poco básico pero ideal para añadir al suelo, el viraje hacia Ph´s más neutros será más efectivo.

Conductividad: 1,5mS/m. Maravillosa!!! La conductividad media del estiércol o de fertilizante orgánicos es de 5,5-6 mS/m. Por sobredosificación de estos productos puede producirse un aumento de la salinidad en el terreno. Necesidad de más riego para contrarrestar y lixiviación asociada.

Materia Orgánica Total: 37,8% (sobre materia seca!!!) maravilloso!!! La materia orgánica de los humus de lombriz ronda el 33%-35% (s.m.s.), pero un dato espectacular es que el 20% de la muestra seca es humus, alimento totalmente disponible para la planta. Esta es una de las dos diferencias entre el humus y el estiércol y fertilizantes orgánicos. Esta materia húmica se divide en 14% ácidos húmicos y 6% fúlvicos.

En referencia a los macronutrientes, poco que añadir, una relación muy bien equilibrada.

Relación C/N: 15

En la figura aparece la variación de la relación C/N de los restos vegetales en función del tiempo transcurrido desde su incorporación al suelo.

En el proceso de humificación intervienen numerosos grupos de microorganismos. Estos necesitan del nitrógeno para formar sus propias proteínas y desarrollar una mayor población, pero solo pueden asimilarlo en forma mineral y no orgánica, por ello necesitan de bacterias que realicen esa transformación. Cuando se aportan restos vegetales con una relación C/N elevada, en una primera fase, se produce una inmovilización del nitrógeno presente en el suelo por parte de los hongos encargados de la destrucción de esos restos, principalmente celulósicos o lignínicos.

Cuando la citada relación va bajando al producirse el consumo del carbono, utilizado como fuente de energía de todos los microorganismos del suelo, se inicia una mayor actividad bacteriana que va liberando nitrógeno mineral a la velocidad que los hongos lo inmovilizan. Al mismo tiempo se produce la muerte de muchos de ellos y su transformación por parte de las bacterias con liberación del nitrógeno que posee. En ese lapso de tiempo el nitrógeno del suelo no sufre variaciones significativas.

Finalmente, cuando la relación C/N es baja los compuestos presentes son atacados con mayor facilidad por las bacterias que equilibran su población, por lo que va resultando un excedente de nitrógeno que queda en el suelo en forma mineral, se produce una liberación del elemento que será utilizado por las plantas.

De todo ello podemos deducir que la aplicación de material orgánico con una relación C/N superior a 30 provocará siempre una inmovilización temporal del nitrógeno, la cual cobra especial importancia si se produce en la época de crecimiento de las plantas, que pueden sufrir graves carencias.

La utilización de materiales con una relación C/N menor de 17 provoca una liberación inmediata de nitrógeno utilizable por las plantas.

Importante esta relación!!

Y por último pero no menos importante es la carga bacteriana del humus de lombriz. En nuestro caso 3*10^12, es decir, 3.000.000.000.000 colonias por gramo, un dato alucinante. Alguien puede pensar que efectivamente, la humedad puede ser alta, esta es la razón. La humedad de nuestro humus varia entre el 40% y 30%, dependiendo de la época del año que extraemos y el modo de almacenamiento. Esta es la segunda gran diferencia entre el estiércol y fertilizantes orgánicos y el humus de lombriz, la gran carga bacteriana que añadimos al suelo.

Esto hace que las reacciones metabólicas de vida y la velocidad de transformación de los elementos sea tan alta y tan equilibrada que la fertilidad de nuestro suelo se ve catapultada.

¿Cosas a mejorar? Claro que sí, muchas y muy variadas. En referencia a parámetros analíticos dos principalmente:

-       Humedad: estudio para ver cual es la mínima humedad que nos permita mantener estos niveles bacterianos.

-       Cenizas; hemos encontrado mucho silicio, proveniente de arcillas. Hemos empezado a controlar de una forma exhaustiva el flujo de nuestra materia prima (estiércol de cabra, principalmente) y hemos mejorado las prácticas de producción, por ejemplo, una explanada de hormigón para el secado del humus de lombriz al sol y que no esté en contacto con tierra del suelo.

Sin más, aquí les hemos presentado a nuestro peor humus!!!

Nos gustaría aquí dejar una última reflexión acerca de todo esto de la fertilidad, estructura de suelo, equilibrio ,etc… El humus de lombriz ni es mágico ni es un elemento nuevo en la agricultura. Es lógico pensar que si se usa una sola temporada, si podemos ver su efectividad, sobre todo en jardinería y horticultura, pero la idea es la utilización de manera continuada. Es una inversión en nuestro terreno. Una vez alcanzado el equilibrio, disfrutaremos de un suelo fértil, esponjoso, de fácil laboreo y con una alta productividad por Ha y además, de una alta calidad en producto y sostenible en el tiempo; solo tendremos que tocarlo con pequeñas enmiendas de materia orgánica y poco más.

 

 

8 Razones que tiene el humus para su uso y que la razón tradicional no entiende.

 

Razón 1: Dosis, manipulación y precauciones.

La clave para mantener la fertilidad del suelo en un sistema orgánico, es la eficiencia del flujo de nutrimentos, a partir de la parte orgánica a la solicitud del suelo, como fuente abono orgánico. Por eso se plantea el montaje de lombricultivos, que permitan mejorar la calidad de las hortalizas y de lombrices en la alimentación animal y, esto a su vez mejora el nivel de nutricional de la población beneficiada en especial la infantil que es la más vulnerable. Esta fuente de abono orgánico también, disminuye la contaminación del suelo, de las fuentes de agua y se reduce el uso de agroquímicos (ALTIERI, 1983).

Según Narea y Valdivieso (2002), la fertilización orgánica se basa en la aplicación de fertilizantes naturales producidos, por la descomposición de los desechos vegetales y animales. Además de su origen natural, estos fertilizantes se caracterizan por su baja solubilidad, entregando más lentamente los nutrimentos a las plantas, por lo que su efecto es de mayor duración. El proceso de mineralización y formación de humus es lento y requiere de humedad y temperatura. Por ello se debe tener la precaución de aplicarlo e incorporarlo con arado al suelo con suficiente anticipación para permitir que los nutrientes se encuentren en cantidad disponibles a la planta, o bien en un buen estado de descomposición.

No se han descrito peligros en cuanto a manipulación y manejo del humus.

Respecto a la dosis de los fertilizantes tradicionales químicos, debe ser siempre la recomendada por el fabricante y adaptada a la planta, un uso superior al recomendado suele ser nefasto para el desarrollo normal y su crecimiento pudiendo incluso “quemar” al cultivo.

aplicación de fertilizante químico

Aplicación de fertilizante químico. Fuente: Ecoportal.net

Identificación de peligros de los fertilizantes químicos.

1.- Sobre el hombre:

Dado el bajo pH del producto debe manejarse con precaución, atendiendo a las recomendaciones de la presente ficha:

-Contacto con la piel: El contacto prolongado puede causar quemaduras.

-Contacto con los ojos: Las salpicaduras a los ojos pueden causar fuertes irritaciones y lesiones graves.

-Ingestión: Puede provocar desordenes en el tracto gastrointestinal, así como quemaduras en la zona de ingestión y aparato digestivo.

-Inhalación: Estos productos se manipulan en frío (temperatura ambiente) por lo que es improbable el desprendimiento de gases.

-Efectos a largo plazo: No se conocen efectos adversos.

-Descomposición por fuego y calor: La inhalación de los gases procedentes de su descomposición puede provocar irritación y efectos corrosivos sobre el sistema respiratorio.
Algunos de los efectos sobre los pulmones pueden manifestarse con retardo.

industria quimica

Paisaje industrial químico. Fuente internet

2.- Sobre el medio ambiente:

Los grandes derrames pueden causar efectos adversos como la eutrofización (desarrollo indeseado de la flora) en las aguas superficiales confinadas. En altas concentraciones puede ser nocivo para la vida acuática.

Razón 2: Vencimiento o caducidad.

A priori y manteniendo unas condiciones de almacenamiento adecuadas, principalmente evitando la radiación solar, el humus mejora con el paso del tiempo. En cambio, los fertilizantes minerales con el paso del tiempo pierden sus “bondadosas” propiedades.

Razón 3: Acidez y composición química

Contiene una elevada carga enzimática y bacteriana que aumenta la solubilización de los nutrimentos haciendo que puedan ser inmediatamente asimilables por las raíces. Por otra parte, impide que estos sean lavados por el agua de riego manteniéndolos por más tiempo en el suelo.

La característica más importante del vermicompuesto es su alta carga microbiana, la cual le hace ubicarse como un excremento material regenerador del suelo. Con un pH prácticamente neutro, con valores que oscilan entre 6.8 y 7.2, características que le permiten ser aplicadas aún en contacto directo con las semillas. (Martínez, C. C. 1997).

 

Materia orgánica 65-70 %
Humedad 40 – 45 %
N2 1,5 – 2 %
Fósforo (P2O9) 2 – 2,5 %
Potasio K2O 1 – 1,5 %
Relación N/C 10 – 11 %
Acidos húmicos 3,4 – 4 %
Flora bacteriana 40 x 106 colonias por grano

 

Se han realizado pruebas comparativas de fertilidad con terrenos tratados con abono químico y otros con vermicompuesto. Los resultados, luego de 6 años de prueba fueron los siguientes: el primer año el incremento logrado con vermicompuesto fue de 250 %, el segundo 100%, el tercero 70%. Así, por ejemplo las experiencias indican que en hortalizas se lograron berenjenas en 65 días, tomates en 55 días y achicorias de 35-45 cm. (Ravera. R. A. et al. 2000).

Razón 4: Estructura del suelo

estructura del suelo

Estructura del suelo.Fuente wikipedia

La importancia de las lombrices fue vista desde hace siglos al observarse que resultaban grandes estimulantes de la vegetación, mediante su acción minadora y disgregadora del suelo, la eliminación de residuos y la suplencia de elementos nutricionales. Está comprobado que, si no se aporta al suelo materia orgánica, el humus estable del terreno se puede llegar a consumir totalmente en un plazo de 40 años o menos, de acuerdo a la actividad bacteriana del suelo. El gran error de la agricultura moderna ha sido no haber previsto la restitución del humus, confiando exclusivamente en fertilizantes químicos. Si la fertilidad del suelo está hoy comprometida, hay que imputarlo, en gran parte, al exceso de quimificación en las prácticas agrícolas, acompañadas con la de los monocultivos (COMPAGNONI Y POTZOLU, 1994).

Las lombrices mejoran la estructura del producto final, al provocar la ruptura de los materiales orgánicos, reduciendo se tamaño de partículas y favoreciendo la formación de agregados estables. Además la actividad de estos detritívoros aumenta el contenido de nutrientes, convirtiéndolos a través de la actividad microbiana en formas solubles y asimilables por los cultivos. También el vermicompostaje posibilita la explotación de las lombrices como fuente proteica para consumo animal (Elvira et al., 1995, 1998; Nogales et al., 1998).

El suelo está constituido por tres fases: sólida, líquida y gaseosa. A su vez, la fase sólida puede dividirse en orgánica e inorgánica. En un suelo ideal, las distintas fases guardan un equilibrio determinado que permiten la manifestación de una serie de propiedades que aseguran el normal desarrollo de los cultivos. Así, un suelo rico en nutrientes puede no ser productivo, si su fase gaseosa está saturada de agua (anegamiento) (Cony et al, 2006).

Considerando al suelo como un sistema complejo, multifacético y vivo, su fertilidad no sólo dependerá del contenido instantáneo de nutrientes presentes, sino también del adecuado equilibrio de sus fases. Es aquí dónde la materia orgánica cumple un rol fundamental (Cony et al, 2006).

La materia orgánica en el suelo se genera a partir de los restos vegetales y animales, que por acción microbiana, se transforman en una serie de compuestos intermedios que desembocan en la formación de humus.

La materia orgánica humificada ( como el humus de lombriz) ejerce, en el suelo, una serie de funciones que derivan de sus propiedades coloidales:

Aumenta su capacidad de retención de humedad y, por ende, aumenta la eficiencia del riego.

Mejora su estructura, favoreciendo las condiciones de permeabilidad, drenaje y aireación.

  • Mantiene una adecuada actividad microbiana que favorece la disponibilidad de una serie de nutrientes necesarios para las plantas.
  • Aumenta la capacidad de intercambio catiónico y, por ende, la fertilidad actual del suelo.
  • Es una fuente permanente de N2 que se libera por mineralización y nitrificación.
  • Presenta sustancias de naturaleza fitohormonal tipo auxinas que favorecen el crecimiento y desarrollo de los cultivos.

 

Razón 5: Nutrientes

Las principales características del humus de lombriz en cuanto a nutrientes, pueden visualizarse en la tabla 1 (Cony et al, 2006) o en la tabla 2 (Ravera LJ, 1999)

Tabla 1: Valores medios analíticos del humus de lombriz

Nitrógeno 1-3%
Fósforo 1-3%
Potasio 0.8-1.5%
Magnesio 0.2-0.5%
Manganeso 260-580 ppm
Cobre 85-100 ppm
Zinc 85-400 ppm
Calcio 2.5-8.5%
Ácidos húmicos 5-7%
Ácidos fúlvicos 2-3%
PH 6.8-7.2
M.Orgánica 30-60%
C.I.C. 75-80 meq%gr
Cond.Electr. (CE) 2-4 mMhos/cm
Carga Bacteriana 2000×106 col/gr

 

 

 

 

Razón 6: Beneficios

Según DONAHUE et al; (1998), la materia orgánica es capaz de modificar las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo. Según CORONADO (2000), la incorporación de ésta en el suelo produce varios efectos favorables, tales como:

Aportan nutrimentos esenciales para el crecimiento de las plantas tales como N, P, K, S, B, Cu, Fe, Mg y otros, mediante el proceso de su transformación. Los efectos favorables de los abonos orgánicos sobre la economía del agua, la aireación y el poder retentivo de nutrimentos mencionado anteriormente, corresponden en primer lugar a la aplicación año a año del estiércol. Las condiciones físicas del suelo, son mejoradas enormemente con estas adiciones, lo que permite un mejor intercambio y aprovechamiento de la planta.

Activa biológicamente al suelo, al incorporar ácidos orgánicos y alcoholes, durante su descomposición que sirven de fuentes de carbono a los microorganismos de vida libre y fijadores de N, estos últimos producen sustancias de crecimiento, como triptófano y ácido indolacético.

Alimenta a los microorganismos activos de la descomposición, que producen antibióticos que protegen a las plantas de enfermedades, contribuyendo a la 
sanidad vegetal.

Incorpora sustancias intermediarias producidas en su descomposición que 
pueden ser absorbidos por la plantas, aumentando su crecimiento, pero cuando 
la materia orgánica es humificada trae mas beneficios.

Incorpora sustancias segregantes que favorecen la estructura del suelo, de esta 
manera se mejora el movimiento del agua y del aire, disminuyendo la compactación, favoreciendo el desarrollo de las raíces de las plantas y la labranza del suelo.

Aumenta el poder tampón, es decir, la resistencia contra la modificación brusca del pH.

Proporciona sustancias como fenoles, que contribuyen a la respiración de la planta, a una mayor absorción de fósforo y también a la sanidad vegetal.

La materia orgánica incrementa la capacidad de retención de humedad en el suelo.

Razón 7:Microorganismos

El estudio de las características del humus de lombriz se cifra esencialmente en su riqueza microbiana, el factor que determina de modo más directo su gran poder fertilizante. El humus de lombriz constituye efectivamente una eficaz inoculación microbiana para el suelo, y aporta además compuestos fitoestimulantes. Con la agricultura se produce inevitablemente un acusado empobrecimiento de las reservas orgánico-biológicas del suelo. Este fenómeno afecta de modo particular en los monocultivos persistentes, como viñedos y frutales. De forma análoga, aunque en proporciones más limitadas, ocurre en los cultivos hortícolas; en los cuales la absorción es prácticamente total. El empleo de humus de lombriz, incluso teniendo en cuenta su costo, interesa por igual, pues, a estos tres sectores de la agricultura especializada: fruticultura, horticultura y viveros (COMPAGNONI Y POTZOLU, 1994).

Razón 8: Ecología

Desde el siglo XX, con la llegada de la agricultura intensiva, cuando surge el problema del empobrecimiento de los suelos. Este fenómeno, se plantea inmediatamente después del descubrimiento de los fertilizantes minerales, o sea, en plena era de la agricultura química. Por esta razón, ha tenido lugar lo que los científicos han designado como la revolución verde en los últimos 80 años.

Pareciera que en la actualidad no es posible lograr buenas producciones sin utilizar productos químicos, pero existen experiencias en otras latitudes donde se logran excelentes producciones sin labrar siquiera y, lo que es más, cada año las tierras son mejores. En el caso, por ejemplo en Japón, donde la granja dirigida por el Sr. Fukuoka citado por SANTACANA (1998), ha cultivado por mas de 25 años arroz, hortalizas y frutales sin fertilizantes. En su libro “La revolución de una paja” explica que la naturaleza es tremendamente productiva y no utiliza el arado ni productos químicos, basta sólo con una buena capa de humus. Pero, para llevar a ello se necesita una concepción ecológica y una capacidad de observación y constancia que no es fácil conseguir en nuestra cultura. Desde Lombrivera trabajamos día a día por hacer que esta visión cortoplacista y basada solo en los incrementos de producción cambie para dar un uso mas sostenido, coherente y natural de la tierra y de lo que esperamos de ella.