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8 Razones que tiene el humus para su uso y que la razón tradicional no entiende.

 

Razón 1: Dosis, manipulación y precauciones.

La clave para mantener la fertilidad del suelo en un sistema orgánico, es la eficiencia del flujo de nutrimentos, a partir de la parte orgánica a la solicitud del suelo, como fuente abono orgánico. Por eso se plantea el montaje de lombricultivos, que permitan mejorar la calidad de las hortalizas y de lombrices en la alimentación animal y, esto a su vez mejora el nivel de nutricional de la población beneficiada en especial la infantil que es la más vulnerable. Esta fuente de abono orgánico también, disminuye la contaminación del suelo, de las fuentes de agua y se reduce el uso de agroquímicos (ALTIERI, 1983).

Según Narea y Valdivieso (2002), la fertilización orgánica se basa en la aplicación de fertilizantes naturales producidos, por la descomposición de los desechos vegetales y animales. Además de su origen natural, estos fertilizantes se caracterizan por su baja solubilidad, entregando más lentamente los nutrimentos a las plantas, por lo que su efecto es de mayor duración. El proceso de mineralización y formación de humus es lento y requiere de humedad y temperatura. Por ello se debe tener la precaución de aplicarlo e incorporarlo con arado al suelo con suficiente anticipación para permitir que los nutrientes se encuentren en cantidad disponibles a la planta, o bien en un buen estado de descomposición.

No se han descrito peligros en cuanto a manipulación y manejo del humus.

Respecto a la dosis de los fertilizantes tradicionales químicos, debe ser siempre la recomendada por el fabricante y adaptada a la planta, un uso superior al recomendado suele ser nefasto para el desarrollo normal y su crecimiento pudiendo incluso “quemar” al cultivo.

aplicación de fertilizante químico

Aplicación de fertilizante químico. Fuente: Ecoportal.net

Identificación de peligros de los fertilizantes químicos.

1.- Sobre el hombre:

Dado el bajo pH del producto debe manejarse con precaución, atendiendo a las recomendaciones de la presente ficha:

-Contacto con la piel: El contacto prolongado puede causar quemaduras.

-Contacto con los ojos: Las salpicaduras a los ojos pueden causar fuertes irritaciones y lesiones graves.

-Ingestión: Puede provocar desordenes en el tracto gastrointestinal, así como quemaduras en la zona de ingestión y aparato digestivo.

-Inhalación: Estos productos se manipulan en frío (temperatura ambiente) por lo que es improbable el desprendimiento de gases.

-Efectos a largo plazo: No se conocen efectos adversos.

-Descomposición por fuego y calor: La inhalación de los gases procedentes de su descomposición puede provocar irritación y efectos corrosivos sobre el sistema respiratorio.
Algunos de los efectos sobre los pulmones pueden manifestarse con retardo.

industria quimica

Paisaje industrial químico. Fuente internet

2.- Sobre el medio ambiente:

Los grandes derrames pueden causar efectos adversos como la eutrofización (desarrollo indeseado de la flora) en las aguas superficiales confinadas. En altas concentraciones puede ser nocivo para la vida acuática.

Razón 2: Vencimiento o caducidad.

A priori y manteniendo unas condiciones de almacenamiento adecuadas, principalmente evitando la radiación solar, el humus mejora con el paso del tiempo. En cambio, los fertilizantes minerales con el paso del tiempo pierden sus “bondadosas” propiedades.

Razón 3: Acidez y composición química

Contiene una elevada carga enzimática y bacteriana que aumenta la solubilización de los nutrimentos haciendo que puedan ser inmediatamente asimilables por las raíces. Por otra parte, impide que estos sean lavados por el agua de riego manteniéndolos por más tiempo en el suelo.

La característica más importante del vermicompuesto es su alta carga microbiana, la cual le hace ubicarse como un excremento material regenerador del suelo. Con un pH prácticamente neutro, con valores que oscilan entre 6.8 y 7.2, características que le permiten ser aplicadas aún en contacto directo con las semillas. (Martínez, C. C. 1997).

 

Materia orgánica 65-70 %
Humedad 40 – 45 %
N2 1,5 – 2 %
Fósforo (P2O9) 2 – 2,5 %
Potasio K2O 1 – 1,5 %
Relación N/C 10 – 11 %
Acidos húmicos 3,4 – 4 %
Flora bacteriana 40 x 106 colonias por grano

 

Se han realizado pruebas comparativas de fertilidad con terrenos tratados con abono químico y otros con vermicompuesto. Los resultados, luego de 6 años de prueba fueron los siguientes: el primer año el incremento logrado con vermicompuesto fue de 250 %, el segundo 100%, el tercero 70%. Así, por ejemplo las experiencias indican que en hortalizas se lograron berenjenas en 65 días, tomates en 55 días y achicorias de 35-45 cm. (Ravera. R. A. et al. 2000).

Razón 4: Estructura del suelo

estructura del suelo

Estructura del suelo.Fuente wikipedia

La importancia de las lombrices fue vista desde hace siglos al observarse que resultaban grandes estimulantes de la vegetación, mediante su acción minadora y disgregadora del suelo, la eliminación de residuos y la suplencia de elementos nutricionales. Está comprobado que, si no se aporta al suelo materia orgánica, el humus estable del terreno se puede llegar a consumir totalmente en un plazo de 40 años o menos, de acuerdo a la actividad bacteriana del suelo. El gran error de la agricultura moderna ha sido no haber previsto la restitución del humus, confiando exclusivamente en fertilizantes químicos. Si la fertilidad del suelo está hoy comprometida, hay que imputarlo, en gran parte, al exceso de quimificación en las prácticas agrícolas, acompañadas con la de los monocultivos (COMPAGNONI Y POTZOLU, 1994).

Las lombrices mejoran la estructura del producto final, al provocar la ruptura de los materiales orgánicos, reduciendo se tamaño de partículas y favoreciendo la formación de agregados estables. Además la actividad de estos detritívoros aumenta el contenido de nutrientes, convirtiéndolos a través de la actividad microbiana en formas solubles y asimilables por los cultivos. También el vermicompostaje posibilita la explotación de las lombrices como fuente proteica para consumo animal (Elvira et al., 1995, 1998; Nogales et al., 1998).

El suelo está constituido por tres fases: sólida, líquida y gaseosa. A su vez, la fase sólida puede dividirse en orgánica e inorgánica. En un suelo ideal, las distintas fases guardan un equilibrio determinado que permiten la manifestación de una serie de propiedades que aseguran el normal desarrollo de los cultivos. Así, un suelo rico en nutrientes puede no ser productivo, si su fase gaseosa está saturada de agua (anegamiento) (Cony et al, 2006).

Considerando al suelo como un sistema complejo, multifacético y vivo, su fertilidad no sólo dependerá del contenido instantáneo de nutrientes presentes, sino también del adecuado equilibrio de sus fases. Es aquí dónde la materia orgánica cumple un rol fundamental (Cony et al, 2006).

La materia orgánica en el suelo se genera a partir de los restos vegetales y animales, que por acción microbiana, se transforman en una serie de compuestos intermedios que desembocan en la formación de humus.

La materia orgánica humificada ( como el humus de lombriz) ejerce, en el suelo, una serie de funciones que derivan de sus propiedades coloidales:

Aumenta su capacidad de retención de humedad y, por ende, aumenta la eficiencia del riego.

Mejora su estructura, favoreciendo las condiciones de permeabilidad, drenaje y aireación.

  • Mantiene una adecuada actividad microbiana que favorece la disponibilidad de una serie de nutrientes necesarios para las plantas.
  • Aumenta la capacidad de intercambio catiónico y, por ende, la fertilidad actual del suelo.
  • Es una fuente permanente de N2 que se libera por mineralización y nitrificación.
  • Presenta sustancias de naturaleza fitohormonal tipo auxinas que favorecen el crecimiento y desarrollo de los cultivos.

 

Razón 5: Nutrientes

Las principales características del humus de lombriz en cuanto a nutrientes, pueden visualizarse en la tabla 1 (Cony et al, 2006) o en la tabla 2 (Ravera LJ, 1999)

Tabla 1: Valores medios analíticos del humus de lombriz

Nitrógeno 1-3%
Fósforo 1-3%
Potasio 0.8-1.5%
Magnesio 0.2-0.5%
Manganeso 260-580 ppm
Cobre 85-100 ppm
Zinc 85-400 ppm
Calcio 2.5-8.5%
Ácidos húmicos 5-7%
Ácidos fúlvicos 2-3%
PH 6.8-7.2
M.Orgánica 30-60%
C.I.C. 75-80 meq%gr
Cond.Electr. (CE) 2-4 mMhos/cm
Carga Bacteriana 2000×106 col/gr

 

 

 

 

Razón 6: Beneficios

Según DONAHUE et al; (1998), la materia orgánica es capaz de modificar las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo. Según CORONADO (2000), la incorporación de ésta en el suelo produce varios efectos favorables, tales como:

Aportan nutrimentos esenciales para el crecimiento de las plantas tales como N, P, K, S, B, Cu, Fe, Mg y otros, mediante el proceso de su transformación. Los efectos favorables de los abonos orgánicos sobre la economía del agua, la aireación y el poder retentivo de nutrimentos mencionado anteriormente, corresponden en primer lugar a la aplicación año a año del estiércol. Las condiciones físicas del suelo, son mejoradas enormemente con estas adiciones, lo que permite un mejor intercambio y aprovechamiento de la planta.

Activa biológicamente al suelo, al incorporar ácidos orgánicos y alcoholes, durante su descomposición que sirven de fuentes de carbono a los microorganismos de vida libre y fijadores de N, estos últimos producen sustancias de crecimiento, como triptófano y ácido indolacético.

Alimenta a los microorganismos activos de la descomposición, que producen antibióticos que protegen a las plantas de enfermedades, contribuyendo a la 
sanidad vegetal.

Incorpora sustancias intermediarias producidas en su descomposición que 
pueden ser absorbidos por la plantas, aumentando su crecimiento, pero cuando 
la materia orgánica es humificada trae mas beneficios.

Incorpora sustancias segregantes que favorecen la estructura del suelo, de esta 
manera se mejora el movimiento del agua y del aire, disminuyendo la compactación, favoreciendo el desarrollo de las raíces de las plantas y la labranza del suelo.

Aumenta el poder tampón, es decir, la resistencia contra la modificación brusca del pH.

Proporciona sustancias como fenoles, que contribuyen a la respiración de la planta, a una mayor absorción de fósforo y también a la sanidad vegetal.

La materia orgánica incrementa la capacidad de retención de humedad en el suelo.

Razón 7:Microorganismos

El estudio de las características del humus de lombriz se cifra esencialmente en su riqueza microbiana, el factor que determina de modo más directo su gran poder fertilizante. El humus de lombriz constituye efectivamente una eficaz inoculación microbiana para el suelo, y aporta además compuestos fitoestimulantes. Con la agricultura se produce inevitablemente un acusado empobrecimiento de las reservas orgánico-biológicas del suelo. Este fenómeno afecta de modo particular en los monocultivos persistentes, como viñedos y frutales. De forma análoga, aunque en proporciones más limitadas, ocurre en los cultivos hortícolas; en los cuales la absorción es prácticamente total. El empleo de humus de lombriz, incluso teniendo en cuenta su costo, interesa por igual, pues, a estos tres sectores de la agricultura especializada: fruticultura, horticultura y viveros (COMPAGNONI Y POTZOLU, 1994).

Razón 8: Ecología

Desde el siglo XX, con la llegada de la agricultura intensiva, cuando surge el problema del empobrecimiento de los suelos. Este fenómeno, se plantea inmediatamente después del descubrimiento de los fertilizantes minerales, o sea, en plena era de la agricultura química. Por esta razón, ha tenido lugar lo que los científicos han designado como la revolución verde en los últimos 80 años.

Pareciera que en la actualidad no es posible lograr buenas producciones sin utilizar productos químicos, pero existen experiencias en otras latitudes donde se logran excelentes producciones sin labrar siquiera y, lo que es más, cada año las tierras son mejores. En el caso, por ejemplo en Japón, donde la granja dirigida por el Sr. Fukuoka citado por SANTACANA (1998), ha cultivado por mas de 25 años arroz, hortalizas y frutales sin fertilizantes. En su libro “La revolución de una paja” explica que la naturaleza es tremendamente productiva y no utiliza el arado ni productos químicos, basta sólo con una buena capa de humus. Pero, para llevar a ello se necesita una concepción ecológica y una capacidad de observación y constancia que no es fácil conseguir en nuestra cultura. Desde Lombrivera trabajamos día a día por hacer que esta visión cortoplacista y basada solo en los incrementos de producción cambie para dar un uso mas sostenido, coherente y natural de la tierra y de lo que esperamos de ella.