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Murakami y de qué hablamos cuando hablamos de un análisis edafológico….

Este post no pretende ser otra cosa que una mera introducción a los parámetros bioquímicos del suelo o de los compuestos que a él se añaden como, por ejemplo, humus de lombriz.

Las diferentes proporciones de macronutrientes (N, P, Ca, Mg…), micronutrientes (Fe, Co, B, Mn…) y la cantidad de carbono orgánico dan al suelo sus características químicas propias.

Nos gustaría enfocarlo desde tres parámetros básicos:

1. La materia orgánica.

La materia orgánica presente en un suelo proviene, principalmente, de la descomposición de los seres vivos que mueren sobre ella y la posterior actividad biológica de descomposición.

La descomposición de esta materia origina lo que conocemos como humus. El color oscuro de un suelo y su capacidad para “mancharnos las manos” nos dan una somera idea de si ese horizonte es o no rico en humus.

El humus es un compendio coloidal de proteínas, azucares, ácidos orgánicos, etc.. estos coloides en combinación con elementos inorgánicos forman los famosos complejos organometálicos, cuya aglutinación dan lugar a la textura y estructura de un suelo.

Estos coloides tienen carga negativa de ahí, que son capaces de absorber H+ y cationes metálicos (Ca2+, Mg2+, K+, Na+…) y cederlo de forma reversible al suelo cuando sean necesarios por un simple proceso de cambio catiónico. (dibujo)

Dibujo 1. Intercambio catiónico.

Dibujo 1. intercambio catiónico

Cuantos más colides más intercambio, cuanto más intercambio mayor fertilidad.

Estos coloides tienen bastante afinidad hacia los metales pesados. Forman con ellos estructuras parecidas a las anteriores pero la diferencia, es que polimerizan, es decir, forman cadenas que poco a poco se vuelven insolubles y precipitan, por lo que ya no están disponibles para las plantas y “salen” de la cadena trófica, si bien, su solubilidad aumenta en medios ácidos.

¿Está toda la materia orgánica disponible para la planta? ¿Toda la materia orgánica es humus? Desde un punto de vista termodinámico si aunque no desde un punto de vista cinético…. Me explico.  Mediante cambios químicos todo el carbono del suelo será asimilado por las plantas (un suelo sin aporte orgánico tarda 40 años en perder todo sus componentes orgánicos) el problema es el tiempo.

Aquí aparece , dentro de la materia orgánica, la fase húmica.

Precursora de los combustibles fósiles, es la parte del total de materia orgánica de un suelo disponible para las plantas. Se divide en dos partes, principalmente, atendiendo a su solubilidad ácido/básica:

- Ácidos húmicos, al igual que los fúlvicos, son complejas agrupaciones macromoleculares en las que las unidades fundamentales son compuestos aromáticos de carácter fenólico procedentes de la descomposición de la materia orgánica y compuestos nitrogenados, tanto cíclicos como alifáticos sintetizados por ciertos microorganismos presentes en suelo.

Toma ya!!! Pero ¿cómo actúan en la planta?  Directamente en la nutrición de la planta, liberan nutrientes fijados en el suelo, estabilizan el Ph, aumentan la permeabilidad del suelo, su porosidad y por lo tanto su aireación, poniendo a disposición de la raíces CO2, necesario para la correcta respiración de la planta.

Produce agregados con otras partículas inorgánicas, evitando el encharcamiento del suelo, aumenta la capacidad de retención de agua (por adherencia) y la capacidad de cambio del suelo, evita la retrogradación del fósforo y la potasa formando humatos y humofosfatos, mejorando el estado nutricional de la planta.

- Ácidos Fúlvicos: Fúlvico procede de la palabra “fulvus”, amarillo, en referencia al color que suelen mostrar. Los efectos de los ácidos fúlvicos son visibles principalmente en la parte subterránea de las plantas, ya que poseen un extraordinario poder estimulante en la raíz. Por esta razón son utilizados como enraizantes. Poseen la capacidad de formar quelatos con otros elementos nutritivos, aumentando su biodisponibilidad por la planta.

La fertilidad: Capacidad de producir en abundancia, esta es la definición del diccionario. Me gusta más decir que es la capacidad de dar a la planta lo que ella necesita para crecer sana y producir  frutos de calidad.  Esta propiedad de los suelos viene definida por la cantidad de nutrientes, su interrelación y disponibilidad.

Nitrógeno (N): formador de proteínas, follaje de color verde y desarrollo de las plantas.

Fósforo (P):  indispensable en la formación de semillas y por lo tanto en la maduración del fruto. Fuertes y abundantes raíces.

Potasio (K): Protector frente a enfermedades, formador de almidones y aceites. Tallos fuertes y vigorosos.

Calcio (Ca): Ayuda al intercambio catiónico, por lo tanto, ayuda a que la planta tome fácilmente los alimentos.

Magnesio (Mg): formador de la clorofila, sin ella, la planta no puede sintetizar azúcares.

Estos elementos están disponibles para la planta desde el humus!!! ¿qué pasa cuando se añaden estos elementos en enmiendas químicas?

Tardan en estar disponibles para la planta y, con el riego y las lluvia, se produce la lixiviación, de ahí que año tras año y cada vez más, el agricultor debe añadir más y más fertilizante. (Dibujo 2)

 

Dibujo 2. Lixiviación

Dibujo 2. Lixiviación

       

 

2. El Ph

El Ph es el menos logaritmo en base 10 de la concentración de protones. Toma ya!!! Es la medida de la acidez o alcalinidad de una disolución. El Ph de un suelo es muy importante porque dicta el marco del intercambio de los nutrientes y su disponibilidad. El Ph óptimo para la mayoría de las plantas oscila entre 5,5 y 7,5.

Existen varios fuentes de acidificación de los suelos:

-       La lluvia: debido a la presencia de CO2 en la atmosfera (equilibrio CO2+H2O: H2CO3) el Ph de esta es de 5,5 a 5,7.

-       El uso de fertilizantes: sobre todo los que poseen amonio, aparece un proceso que se denomina nitrificación que produce protones (H+)

-       Actividad de las raíces: como hemos visto el proceso de nutrición se basa en un intercambio catiónico que libera protones (H+)

El control del Ph se suele hacer mediante el uso de cal (CaO, MgO y Ca(OH)2) que aportan grupos hidroxilo (OH)- y elevan el Ph. Este tipo de prácticas destrozan la microbiología del suelo.

El ácido húmicos presentes en el humus son ácidos débiles polipróticos (ejemplo, ácido cítrico), es decir, tienen una disociación parcial por subequilibrios ácido/base, es decir, poseen una capacidad tampón del Ph, en otras palabras, mantienen el Ph constante en valores cercanos al su Ph de equilibrio o su constante de disociación prótica que varía entre Ph 5 y 11, detienen la acidificación natural de los suelos y lo estabilizan haciendo la vida viable.

3. Salinidad.

En cuanto a la salinidad, de todos es sabido que un suelo árido es un suelo con una elevada salinidad. La salinidad se mide mediante la conductividad eléctrica de los iones disueltos, se mide en siemens por metro (S/m). Principalmente existen dos factores que pueden afectar a la salinidad de un suelo:

-       Variaciones del Ph: a Ph básicos y Ph ácidos se pueden liberar iones aumentando la conductividad.

-       Adición de sales: bien con el uso de fertilizantes, disueltos en el agua, riego con agua salinas, etc…

Cuando en nuestro terreno de cultivo la salinidad aumenta, esto nos obliga a regar más y más llegando a extremos, al cabo de años, de tener que lavar el terreno con agua libre de iones.

¿Qué vemos en la analítica de nuestro humus de lombriz?

Esta es una muestra de nuestro humus analizada el pasado 7/11/2013 por Cimated (Lab nº 10/007):

Parámetro Resultado
Ph 8,2
Conductividad 1,5 mS/m
Humedad 42%
Materia Orgánica Total 37,8%
Nitrógeno Total 1,5%
Extracto húmico Total 20%
Ácidos húmicos 14%
Ácidos fúlvicos 6%
C/N 15
P2O5 (Total) 1%
CaO 1,68%
MgO 0,54%
K2O 1,1%
Na 0,08%
Cenizas 62,2%
Carga Total Bacteriana 3*10^12 Col/gr

 

Todos los parámetros aquí presentados son referentes al extracto seco, excepto la humedad, como es lógico. Es decir, de un kilo de nuestro humus el 42% es agua y el resto extracto seco. De ese 58% de extracto seco, un 37,8% es materia orgánica total, es decir, 220 gr aprox. un 22% del total. Es un clásico entender otra cosa, que el 37,8% de la muestra es materia orgánica!!!

Ph: 8,2, un poco básico pero ideal para añadir al suelo, el viraje hacia Ph´s más neutros será más efectivo.

Conductividad: 1,5mS/m. Maravillosa!!! La conductividad media del estiércol o de fertilizante orgánicos es de 5,5-6 mS/m. Por sobredosificación de estos productos puede producirse un aumento de la salinidad en el terreno. Necesidad de más riego para contrarrestar y lixiviación asociada.

Materia Orgánica Total: 37,8% (sobre materia seca!!!) maravilloso!!! La materia orgánica de los humus de lombriz ronda el 33%-35% (s.m.s.), pero un dato espectacular es que el 20% de la muestra seca es humus, alimento totalmente disponible para la planta. Esta es una de las dos diferencias entre el humus y el estiércol y fertilizantes orgánicos. Esta materia húmica se divide en 14% ácidos húmicos y 6% fúlvicos.

En referencia a los macronutrientes, poco que añadir, una relación muy bien equilibrada.

Relación C/N: 15

En la figura aparece la variación de la relación C/N de los restos vegetales en función del tiempo transcurrido desde su incorporación al suelo.

En el proceso de humificación intervienen numerosos grupos de microorganismos. Estos necesitan del nitrógeno para formar sus propias proteínas y desarrollar una mayor población, pero solo pueden asimilarlo en forma mineral y no orgánica, por ello necesitan de bacterias que realicen esa transformación. Cuando se aportan restos vegetales con una relación C/N elevada, en una primera fase, se produce una inmovilización del nitrógeno presente en el suelo por parte de los hongos encargados de la destrucción de esos restos, principalmente celulósicos o lignínicos.

Cuando la citada relación va bajando al producirse el consumo del carbono, utilizado como fuente de energía de todos los microorganismos del suelo, se inicia una mayor actividad bacteriana que va liberando nitrógeno mineral a la velocidad que los hongos lo inmovilizan. Al mismo tiempo se produce la muerte de muchos de ellos y su transformación por parte de las bacterias con liberación del nitrógeno que posee. En ese lapso de tiempo el nitrógeno del suelo no sufre variaciones significativas.

Finalmente, cuando la relación C/N es baja los compuestos presentes son atacados con mayor facilidad por las bacterias que equilibran su población, por lo que va resultando un excedente de nitrógeno que queda en el suelo en forma mineral, se produce una liberación del elemento que será utilizado por las plantas.

De todo ello podemos deducir que la aplicación de material orgánico con una relación C/N superior a 30 provocará siempre una inmovilización temporal del nitrógeno, la cual cobra especial importancia si se produce en la época de crecimiento de las plantas, que pueden sufrir graves carencias.

La utilización de materiales con una relación C/N menor de 17 provoca una liberación inmediata de nitrógeno utilizable por las plantas.

Importante esta relación!!

Y por último pero no menos importante es la carga bacteriana del humus de lombriz. En nuestro caso 3*10^12, es decir, 3.000.000.000.000 colonias por gramo, un dato alucinante. Alguien puede pensar que efectivamente, la humedad puede ser alta, esta es la razón. La humedad de nuestro humus varia entre el 40% y 30%, dependiendo de la época del año que extraemos y el modo de almacenamiento. Esta es la segunda gran diferencia entre el estiércol y fertilizantes orgánicos y el humus de lombriz, la gran carga bacteriana que añadimos al suelo.

Esto hace que las reacciones metabólicas de vida y la velocidad de transformación de los elementos sea tan alta y tan equilibrada que la fertilidad de nuestro suelo se ve catapultada.

¿Cosas a mejorar? Claro que sí, muchas y muy variadas. En referencia a parámetros analíticos dos principalmente:

-       Humedad: estudio para ver cual es la mínima humedad que nos permita mantener estos niveles bacterianos.

-       Cenizas; hemos encontrado mucho silicio, proveniente de arcillas. Hemos empezado a controlar de una forma exhaustiva el flujo de nuestra materia prima (estiércol de cabra, principalmente) y hemos mejorado las prácticas de producción, por ejemplo, una explanada de hormigón para el secado del humus de lombriz al sol y que no esté en contacto con tierra del suelo.

Sin más, aquí les hemos presentado a nuestro peor humus!!!

Nos gustaría aquí dejar una última reflexión acerca de todo esto de la fertilidad, estructura de suelo, equilibrio ,etc… El humus de lombriz ni es mágico ni es un elemento nuevo en la agricultura. Es lógico pensar que si se usa una sola temporada, si podemos ver su efectividad, sobre todo en jardinería y horticultura, pero la idea es la utilización de manera continuada. Es una inversión en nuestro terreno. Una vez alcanzado el equilibrio, disfrutaremos de un suelo fértil, esponjoso, de fácil laboreo y con una alta productividad por Ha y además, de una alta calidad en producto y sostenible en el tiempo; solo tendremos que tocarlo con pequeñas enmiendas de materia orgánica y poco más.

 

 

8 Razones que tiene el humus para su uso y que la razón tradicional no entiende.

 

Razón 1: Dosis, manipulación y precauciones.

La clave para mantener la fertilidad del suelo en un sistema orgánico, es la eficiencia del flujo de nutrimentos, a partir de la parte orgánica a la solicitud del suelo, como fuente abono orgánico. Por eso se plantea el montaje de lombricultivos, que permitan mejorar la calidad de las hortalizas y de lombrices en la alimentación animal y, esto a su vez mejora el nivel de nutricional de la población beneficiada en especial la infantil que es la más vulnerable. Esta fuente de abono orgánico también, disminuye la contaminación del suelo, de las fuentes de agua y se reduce el uso de agroquímicos (ALTIERI, 1983).

Según Narea y Valdivieso (2002), la fertilización orgánica se basa en la aplicación de fertilizantes naturales producidos, por la descomposición de los desechos vegetales y animales. Además de su origen natural, estos fertilizantes se caracterizan por su baja solubilidad, entregando más lentamente los nutrimentos a las plantas, por lo que su efecto es de mayor duración. El proceso de mineralización y formación de humus es lento y requiere de humedad y temperatura. Por ello se debe tener la precaución de aplicarlo e incorporarlo con arado al suelo con suficiente anticipación para permitir que los nutrientes se encuentren en cantidad disponibles a la planta, o bien en un buen estado de descomposición.

No se han descrito peligros en cuanto a manipulación y manejo del humus.

Respecto a la dosis de los fertilizantes tradicionales químicos, debe ser siempre la recomendada por el fabricante y adaptada a la planta, un uso superior al recomendado suele ser nefasto para el desarrollo normal y su crecimiento pudiendo incluso “quemar” al cultivo.

aplicación de fertilizante químico

Aplicación de fertilizante químico. Fuente: Ecoportal.net

Identificación de peligros de los fertilizantes químicos.

1.- Sobre el hombre:

Dado el bajo pH del producto debe manejarse con precaución, atendiendo a las recomendaciones de la presente ficha:

-Contacto con la piel: El contacto prolongado puede causar quemaduras.

-Contacto con los ojos: Las salpicaduras a los ojos pueden causar fuertes irritaciones y lesiones graves.

-Ingestión: Puede provocar desordenes en el tracto gastrointestinal, así como quemaduras en la zona de ingestión y aparato digestivo.

-Inhalación: Estos productos se manipulan en frío (temperatura ambiente) por lo que es improbable el desprendimiento de gases.

-Efectos a largo plazo: No se conocen efectos adversos.

-Descomposición por fuego y calor: La inhalación de los gases procedentes de su descomposición puede provocar irritación y efectos corrosivos sobre el sistema respiratorio.
Algunos de los efectos sobre los pulmones pueden manifestarse con retardo.

industria quimica

Paisaje industrial químico. Fuente internet

2.- Sobre el medio ambiente:

Los grandes derrames pueden causar efectos adversos como la eutrofización (desarrollo indeseado de la flora) en las aguas superficiales confinadas. En altas concentraciones puede ser nocivo para la vida acuática.

Razón 2: Vencimiento o caducidad.

A priori y manteniendo unas condiciones de almacenamiento adecuadas, principalmente evitando la radiación solar, el humus mejora con el paso del tiempo. En cambio, los fertilizantes minerales con el paso del tiempo pierden sus “bondadosas” propiedades.

Razón 3: Acidez y composición química

Contiene una elevada carga enzimática y bacteriana que aumenta la solubilización de los nutrimentos haciendo que puedan ser inmediatamente asimilables por las raíces. Por otra parte, impide que estos sean lavados por el agua de riego manteniéndolos por más tiempo en el suelo.

La característica más importante del vermicompuesto es su alta carga microbiana, la cual le hace ubicarse como un excremento material regenerador del suelo. Con un pH prácticamente neutro, con valores que oscilan entre 6.8 y 7.2, características que le permiten ser aplicadas aún en contacto directo con las semillas. (Martínez, C. C. 1997).

 

Materia orgánica 65-70 %
Humedad 40 – 45 %
N2 1,5 – 2 %
Fósforo (P2O9) 2 – 2,5 %
Potasio K2O 1 – 1,5 %
Relación N/C 10 – 11 %
Acidos húmicos 3,4 – 4 %
Flora bacteriana 40 x 106 colonias por grano

 

Se han realizado pruebas comparativas de fertilidad con terrenos tratados con abono químico y otros con vermicompuesto. Los resultados, luego de 6 años de prueba fueron los siguientes: el primer año el incremento logrado con vermicompuesto fue de 250 %, el segundo 100%, el tercero 70%. Así, por ejemplo las experiencias indican que en hortalizas se lograron berenjenas en 65 días, tomates en 55 días y achicorias de 35-45 cm. (Ravera. R. A. et al. 2000).

Razón 4: Estructura del suelo

estructura del suelo

Estructura del suelo.Fuente wikipedia

La importancia de las lombrices fue vista desde hace siglos al observarse que resultaban grandes estimulantes de la vegetación, mediante su acción minadora y disgregadora del suelo, la eliminación de residuos y la suplencia de elementos nutricionales. Está comprobado que, si no se aporta al suelo materia orgánica, el humus estable del terreno se puede llegar a consumir totalmente en un plazo de 40 años o menos, de acuerdo a la actividad bacteriana del suelo. El gran error de la agricultura moderna ha sido no haber previsto la restitución del humus, confiando exclusivamente en fertilizantes químicos. Si la fertilidad del suelo está hoy comprometida, hay que imputarlo, en gran parte, al exceso de quimificación en las prácticas agrícolas, acompañadas con la de los monocultivos (COMPAGNONI Y POTZOLU, 1994).

Las lombrices mejoran la estructura del producto final, al provocar la ruptura de los materiales orgánicos, reduciendo se tamaño de partículas y favoreciendo la formación de agregados estables. Además la actividad de estos detritívoros aumenta el contenido de nutrientes, convirtiéndolos a través de la actividad microbiana en formas solubles y asimilables por los cultivos. También el vermicompostaje posibilita la explotación de las lombrices como fuente proteica para consumo animal (Elvira et al., 1995, 1998; Nogales et al., 1998).

El suelo está constituido por tres fases: sólida, líquida y gaseosa. A su vez, la fase sólida puede dividirse en orgánica e inorgánica. En un suelo ideal, las distintas fases guardan un equilibrio determinado que permiten la manifestación de una serie de propiedades que aseguran el normal desarrollo de los cultivos. Así, un suelo rico en nutrientes puede no ser productivo, si su fase gaseosa está saturada de agua (anegamiento) (Cony et al, 2006).

Considerando al suelo como un sistema complejo, multifacético y vivo, su fertilidad no sólo dependerá del contenido instantáneo de nutrientes presentes, sino también del adecuado equilibrio de sus fases. Es aquí dónde la materia orgánica cumple un rol fundamental (Cony et al, 2006).

La materia orgánica en el suelo se genera a partir de los restos vegetales y animales, que por acción microbiana, se transforman en una serie de compuestos intermedios que desembocan en la formación de humus.

La materia orgánica humificada ( como el humus de lombriz) ejerce, en el suelo, una serie de funciones que derivan de sus propiedades coloidales:

Aumenta su capacidad de retención de humedad y, por ende, aumenta la eficiencia del riego.

Mejora su estructura, favoreciendo las condiciones de permeabilidad, drenaje y aireación.

  • Mantiene una adecuada actividad microbiana que favorece la disponibilidad de una serie de nutrientes necesarios para las plantas.
  • Aumenta la capacidad de intercambio catiónico y, por ende, la fertilidad actual del suelo.
  • Es una fuente permanente de N2 que se libera por mineralización y nitrificación.
  • Presenta sustancias de naturaleza fitohormonal tipo auxinas que favorecen el crecimiento y desarrollo de los cultivos.

 

Razón 5: Nutrientes

Las principales características del humus de lombriz en cuanto a nutrientes, pueden visualizarse en la tabla 1 (Cony et al, 2006) o en la tabla 2 (Ravera LJ, 1999)

Tabla 1: Valores medios analíticos del humus de lombriz

Nitrógeno 1-3%
Fósforo 1-3%
Potasio 0.8-1.5%
Magnesio 0.2-0.5%
Manganeso 260-580 ppm
Cobre 85-100 ppm
Zinc 85-400 ppm
Calcio 2.5-8.5%
Ácidos húmicos 5-7%
Ácidos fúlvicos 2-3%
PH 6.8-7.2
M.Orgánica 30-60%
C.I.C. 75-80 meq%gr
Cond.Electr. (CE) 2-4 mMhos/cm
Carga Bacteriana 2000×106 col/gr

 

 

 

 

Razón 6: Beneficios

Según DONAHUE et al; (1998), la materia orgánica es capaz de modificar las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo. Según CORONADO (2000), la incorporación de ésta en el suelo produce varios efectos favorables, tales como:

Aportan nutrimentos esenciales para el crecimiento de las plantas tales como N, P, K, S, B, Cu, Fe, Mg y otros, mediante el proceso de su transformación. Los efectos favorables de los abonos orgánicos sobre la economía del agua, la aireación y el poder retentivo de nutrimentos mencionado anteriormente, corresponden en primer lugar a la aplicación año a año del estiércol. Las condiciones físicas del suelo, son mejoradas enormemente con estas adiciones, lo que permite un mejor intercambio y aprovechamiento de la planta.

Activa biológicamente al suelo, al incorporar ácidos orgánicos y alcoholes, durante su descomposición que sirven de fuentes de carbono a los microorganismos de vida libre y fijadores de N, estos últimos producen sustancias de crecimiento, como triptófano y ácido indolacético.

Alimenta a los microorganismos activos de la descomposición, que producen antibióticos que protegen a las plantas de enfermedades, contribuyendo a la 
sanidad vegetal.

Incorpora sustancias intermediarias producidas en su descomposición que 
pueden ser absorbidos por la plantas, aumentando su crecimiento, pero cuando 
la materia orgánica es humificada trae mas beneficios.

Incorpora sustancias segregantes que favorecen la estructura del suelo, de esta 
manera se mejora el movimiento del agua y del aire, disminuyendo la compactación, favoreciendo el desarrollo de las raíces de las plantas y la labranza del suelo.

Aumenta el poder tampón, es decir, la resistencia contra la modificación brusca del pH.

Proporciona sustancias como fenoles, que contribuyen a la respiración de la planta, a una mayor absorción de fósforo y también a la sanidad vegetal.

La materia orgánica incrementa la capacidad de retención de humedad en el suelo.

Razón 7:Microorganismos

El estudio de las características del humus de lombriz se cifra esencialmente en su riqueza microbiana, el factor que determina de modo más directo su gran poder fertilizante. El humus de lombriz constituye efectivamente una eficaz inoculación microbiana para el suelo, y aporta además compuestos fitoestimulantes. Con la agricultura se produce inevitablemente un acusado empobrecimiento de las reservas orgánico-biológicas del suelo. Este fenómeno afecta de modo particular en los monocultivos persistentes, como viñedos y frutales. De forma análoga, aunque en proporciones más limitadas, ocurre en los cultivos hortícolas; en los cuales la absorción es prácticamente total. El empleo de humus de lombriz, incluso teniendo en cuenta su costo, interesa por igual, pues, a estos tres sectores de la agricultura especializada: fruticultura, horticultura y viveros (COMPAGNONI Y POTZOLU, 1994).

Razón 8: Ecología

Desde el siglo XX, con la llegada de la agricultura intensiva, cuando surge el problema del empobrecimiento de los suelos. Este fenómeno, se plantea inmediatamente después del descubrimiento de los fertilizantes minerales, o sea, en plena era de la agricultura química. Por esta razón, ha tenido lugar lo que los científicos han designado como la revolución verde en los últimos 80 años.

Pareciera que en la actualidad no es posible lograr buenas producciones sin utilizar productos químicos, pero existen experiencias en otras latitudes donde se logran excelentes producciones sin labrar siquiera y, lo que es más, cada año las tierras son mejores. En el caso, por ejemplo en Japón, donde la granja dirigida por el Sr. Fukuoka citado por SANTACANA (1998), ha cultivado por mas de 25 años arroz, hortalizas y frutales sin fertilizantes. En su libro “La revolución de una paja” explica que la naturaleza es tremendamente productiva y no utiliza el arado ni productos químicos, basta sólo con una buena capa de humus. Pero, para llevar a ello se necesita una concepción ecológica y una capacidad de observación y constancia que no es fácil conseguir en nuestra cultura. Desde Lombrivera trabajamos día a día por hacer que esta visión cortoplacista y basada solo en los incrementos de producción cambie para dar un uso mas sostenido, coherente y natural de la tierra y de lo que esperamos de ella.

 

 

 

humuscribado2

El Humus: …¿eso qué es lo qué es?

Como anticipan en la Wikipedia, lo primero que debemos hacer es no confundirlo con Hummus, que es un plato popular de la gastronomía de Oriente Medio.

Llamamos humus a la sustancia compuesta producida en la propia naturaleza, por ciertos productos orgánicos de naturaleza coloidal que proviene de la descomposición de los restos orgánicos por organismos y microorganismos benéficos (hongos y bacterias). Se caracteriza por su color negruzco debido a la gran cantidad de carbono que contiene. Se encuentra principalmente en las partes altas de los suelos con actividad orgánica.

Los elementos orgánicos que componen el humus son muy estables, es decir, su grado de descomposición es tan elevado que ya no se descomponen más y no sufren transformaciones considerables.

Existen dos clases de humus, el humus viejo y el humus joven.

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